NOVELA CON PREMIO Y SORPRESA
Hace unos años en un concurso de novela negra premiaron un libro que, a pesar de que así estaba estipulado en las bases, el jurado decidió no publicar. La novela era muy buena, pero ofrecía mucha similitud con la etapa más oscura de un premio nobel de literatura español, una que decía relación con su pasado de censor. Y, claro, el jurado, velando por los intereses de la institución que convocaba el premio sugirió la no publicación para evitarse demandas o, en cualquier caso, problemas. Al final sí se publicó el libro, pero -dicen- con tantas variaciones y recortes que el parecido con el original era pura coincidencia.
A mí no me ha pasado eso. Recientemente he ganado un premio de novela y el jurado ha recomendado encarecidamente su publicación, incluso comprometió al organizador del certamen a hacerlo en la misma entrega de premios. Pero no va a ser posible. La novela es de trama picaresca, humorística (como concesión a mi prima Loli, que dice que mis novelas siempre acaban de modo trágico), y resulta que uno de los pícaros protagonistas es un sacerdote, y de Toledo además, y aparecen nombres e instituciones. Y..., bueno, que no habiendo necesidad de entrar en polémicas pues mejor no la publicamos. Si la quiero publicar yo, no hay problema, pero sin comprometer a ninguna institución. Ahí andamos. Y no entraba en mis planes gastarme unos dineros en publicar una novela que tampoco es nada del otro mundo, pero me está entrando el ansia de publicarla para poner bien claro que ha ganado el premio literario organizado por tal entidad, y hasta poner en la contraportada la fotografía de la sede de dicha entidad. En unos días decido si me meto en ese jardín.
4 comentarios
Mº Dolores Carcelén -
Miguel Ángel -
Rosa, para los organismos convocantes, por normal general, las bases están para incumplirlas.
antonio -
Rosa María -
En fín, Miguel Ángel, un abrazo fortísimo.