PAPIROFLEXIA EN LA BIBLIOTECA

Hace poco acompañé a mi padre a la entrega de un premio literario, y cuando llegamos al Ayuntamiento vi una exposición de libros de cuentos hechos con papel de muchos colores. Era papiroflexia, que no sé decir la palabra pero me gustó mucho. Había más de veinte cuentos con personajes en relieve y luego en tres dimensiones, El soldadito de plomo, El flautista de Hamelín, Caperucita Roja... Por la mañana mis padres me habían llevado a ver el teatro de guiñol de El soldadito de plomo, un acto que se hizo con motivo de la Semana Cultural del Polígono de Toledo. La sala estaba a reventar, lleno absoluto, y me gustó mucho, porque no suelo aguantar más de un cuarto de hora con el culo quieto y en esa ocasión estuve casi una hora -lo que duró la obra- sin pestañear. En Argamasilla de Calatrava, donde la papiroflexia, me lo pasé muy bien, y mi padre me dijo que si me callaba, me dejaba la cámara de fotos. Y luego le hice varias, aunque sólo me salió bien una.
1 comentario
Rosa María -
Un besito