Blogia
Rincón de Ailene y Miguel Án

APARIENCIAS Y CIVISMO

Ayer fue un día muy extraño. Me pedí el día libre en el trabajo porque tenía unas cuestiones que resolver en Madrid, además de haber quedado con mi madre que iba a ir a revisión médica. Madrugué, me subí en el autobús que me tenía que llevar a la capital y no bien habíamos recorrido veinte kilómetros por la autovía A-42 cuando el conductor pega un frenazo que casi nos empotra  a todos los viajeros en el parabrisas. Había mucha niebla y no veíamos lo que sucedía treinta metros más adelante.  Pues nada, parón y a esperar. Media hora y venga a pasar ambulancias, bomberos, grúas, guardia civil, policía y prensa. Una hora parados y la afluencia de ambulancias que no cesa. Hora y media, dos horas... Algunos viajeros llamaban por el móvil a amigos para saber qué pasaba. Y empezaron las noticias: un choque, más de sesenta vehículos siniestrados, luego fueron setenta, y ochenta, y la cosa se empezó a caldear, diez muertos, un camión con mercancía peligrosa ha estallado. Y la niebla que seguía sin levantar. Una chica de no más de dieciocho años se acercó cuarenta veces a pedirle al conductor que le abriese la puerta o que le permitiese fumar en el autobús, que ya no podía más de los nervios. A un abuelete sólo le faltó llamarla meretriz, pero en manchego, y otro señor con bigote le dijo que como volviese a molestar le iba a quitar los nervios a hostias (sic) Santo remedio. Otro chico que no llegaba a los veinte se puso entonces gallito y dijo que él también quería fumar y que tenía derecho, que nadie podía retenerlo contra su voluntad en el autobús. El conductor dijo que no podía abrir porque entre los dos carriles no paraban de pasar ambulancias y todo tipo de vehículo de urgencias y que con la niebla que había podía haber atropellos y entonces se la cargaba él. El chico siguió protestando y el señor del bigote lo amenazó. El chico le dijo que no discutía con viejos y una señora intervino gritando que ahí delante la gente se estaba muriendo y a él sólo le preocupaba fumar. Menos mal que entonces empezamos a movernos, lentamente, pero a movernos. La Guardia Civil tardó veinte minutos en sacarnos de la autovía a la altura de Cabañas de la Sagra y durante un buen trayecto, levantada ya la niebla, pudimos ir viendo en paralelo los coches destrozados. Era un festín de airbags y carrocerías retorcidas, había hasta una ambulancia siniestrada. La verdad es que sangre no vimos, pero dado el estado en el que estaban muchos coches ya empecé a pensar que la gente no había exagerado al hablar de tantos muertos. Menos mal que luego me enteré de que no había muerto nadie (incomprensible, de verdad, porque había coches enteros metidos debajo de furgonetas) y que los vehículos afectados habían sido más de los dichos. Llegué a Madrid y sólo pude ver a mi madre durante un cuarto de hora y de casualidad. Y los asuntos que había ido a resolver tuvieron que esperar para otro día, ya era mediodía. La fumadora compulsiva se apeó del autobús en la parada de Plaza Elíptica, y con sus santas narices gritó antes de bajarse: "Iros todos a tomar por el culo". Y el chico al que no se le había permitido fumar la secundó con la bonita apostilla: "Sois todos unos nazis". Por supuesto que recibieron no pocas réplicas por parte de la concurrencia, pero ellos ya se habían bajado y nos hacían gestos digamos que obscenos desde la acera.
A lo que voy. Me llamó la atención que de todo el pasaje sólo dieran la nota estos dos que eran, además, los más jóvenes, con diferencia. Había entre nosotros treintañales con pinta de fumar como carreteros que guardaron la compostura, o señoras mayores que no paraban de pedir información a quienes veían con el móvil en la mano, pero con mucha discreción. Y también me llamó la atención lo que hicieron los camioneros que nos precedían en la autovía: cuando comenzaron a pasar las ambulancias hicieron una extraña maniobra que en principio no entendí, el camión inmediatamente anterior a nosotros se metió en el improvisado carril central y adelantó unos metros al tiempo que una furgoneta más estrecha retrocedía hasta ocupar su lugar. Luego el camión se volvió a colocar en el carril de la izquierda, bien pegado a la mediana. Ya estaba claro, como habían coincidido en paralelo dos camiones grandes uno de ellos intercambió su sitio con la furgoneta de delante para agrandar el carril central. Y lo hicieron al poco de empezar la fiesta, sin que nadie se lo dijera. Supongo que ya tendrían experiencia en esas cosas, pero a mí me maravilló que en situaciones así la gente responda bien. Lo que son las apariencias: los jóvenes que mostraron un egoísmo digno de mejor causa tenían muy buena pinta, la chica iba de traje pantalón, con un maletín de ejecutiva.., en fin, muy mona ella, y el chico llevaba el maletín de lo que tenía toda la pinta de ser un ordenador portátil así como una sudadera de la Universidad Carlos III. El futuro de España, vamos. El conductor del camión era sudamericano y el de la furgoneta negro. Os lo juro por mis muertos. Luego se bajaron, ya casi al final, al igual que hicieron otros conductores, con su chaleco verde correspondiente, para comentar qué estaba pasando, y vimos que eran un negrito y un panchito, inmigrantes de esos que vienen a España a quitarnos el trabajo, violar a nuestras mujeres y asaltar nuestros chalets. Lo que son las apariencias.
Para rematar el día en Madrid vi nada más y nada menos que a Robin Hood, alias Francisco del Moral Espinosa, un figura del que os hablaré en el siguiente artículo. Un caso clínico, de verdad. 
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres

8 comentarios

Pilar -

yo qeria hacer un comentario, como de aludo para emilieta, pero despusde la ultima parrafada no se si tengo gamas ni tiempo .

De todas formas no creo que seacuestion de edades sno de educación y de hábitos adquiridos.
No importa de donde somo sino que somos, y todos omos personas, pero unas más personas qu otras, segun para qué o para quien

Que filosofal me he puesto

Jose -

Miguel:
Llevas bastante razón en el tema de los jovenes. Ellos no tienen toda la culpa de esos comportamientos tan antisociales. El sistema educativo actual les condena a este tipo de pensamiento egocéntrico e individualista como producto de las enormes mentiras que se le imponen desde la Pedagogía progre. Podría enumerarte 7 de ellas que a mi juicio son las más importantes:
1) Igualitarismo : no entendido como igualdad de oportunidades sino en una absurda igualdad de todos sin tener en cuenta las diferencias de capacidades y actitudes que la naturaleza y la voluntad imponen.Es el igualitarismo del rebaño que siempre debe marchar al mismo paso. El problema es que no son ovejas sino personas aunque Alvaro Marchesi y toda la patulea demagógica que arrastra así la conciban, aunque sus hijos estudien en caros colegios o hagan Masters en los "odiados EEUU.
2) La segunda mentira sería el individualismo, no entendido como valoración del esfuerzo personal o valoración de la creatividad o busqueda de la excelencia o uso del hombre formado como medida de las cosas. No, es la comprensión y justificación de cualquier hecho o pensamiento individual sin cortapisas éticas o sociales. Lo paradógico es que al final la persona desaparece en su vacuidad y es absorvida por los grupos de opinión favorecidos desde el poder que controlan ideológicamnte a la sociedad y donde estos individuos carentes del más mínimo sentido crítico son incorporados a nivel ideológico para mayor y mejor control de los nuevos teólogos.!Que fácil es así ganar elecciones con únicamente favorecer a 7 u 8 grupos que roban la verdadera voluntad popular individual!. Es lo que Tamburri llama la generación Simpson : "Esta generación que se abre al mundo y cree que además de pertenecerle, nada de lo anterior es válido, y que nada debe demostrar a nadie para que cada uno busque su felicidad".Hemos pasado de la democracia de los filósofos Ilustrados con contrapesos por la separación de poderes a la democracia imperativa de la voluntad popular en todos los poderes. No es de extrañar pues la escasa calidad democrática de nuestro sistema.
3) La tercera mentira es la creencia impartida de que la forma de pensar personal es lo único importante. El pensamiento propio es la medida de todo. La consecuencia es la imposición de las impresiones y opiniones sobre los hechos objetivos.La realidad es que sólo es permitido el pensamiento individual cuando es simple y ligado al materialismo más radical y por supuesto más homogeneo y teledirigido.
4) La cuarta mentira es la igualdad de las llamadas Civilizaciones que deberían llamarse culturas. El problema es que sólo aquí puedes discrepar de tu propia cultura sin que te pase nada La igualdad de derechos, el rechazo a la discriminación, el comportamiento democrático, etc, son únicamnete valores de nuestra cultura.El joven Logse desprecia por otro lado el pasado y los más inteligentes piensan que una carestía de los garbanzos es más importante en la historia de su época que el pensamiento de la reina Isabel de Castilla. Al no tener una visión de la historia niegan el progreso del hombre y desprecian a sus antepasados por considerarlos carcas y violentos.
5)La quinta mentira es la alabanza continua de los atributos de la juventud, edad que se prolonga hasta la llegada de la alopecia en torno a los 35 años. Su modo de vida, sus modas, son los modelos para todo. Es la edad de las experiencias irresponsables que tienen siempre justificación, incluso a pesar del sacrificio sin medida de los padres. Las consecuencias son la indigencia ética cultural y social sin ningún tipo de rubor en sus protagonistas.
6)La 6ª mentira en que se educa a nuestros adolescentes es el culto a una nueva divinidad laica llamada diversidad. La única consecuencia real son 17 sistemas educativos dedicados unos a construir la conciencia nacional desde a enseñanza y otros a tergiversar la historia de España para justificar a los primeros. El otro aspecto de la diversidad es el que pagan más directamente profesores y alumnos consistente en los principios comprensivos de mismos alumnos, mismas materias, misma edad,mismo nivel, mismo aula etc sin tener en cuenta intereses, capacidades , actitudes y por supuesto necesidades.La consecuencia más lógica : alumnos que apenas leen con soltura y dificilemte en muchos casos entienden lo que leen. Todo sea por facilitar el adoctrinamiento.
7) La septima mentira propalada en la escuela es la figura del maestro compadre. Si antes disciplinas o materias eran la base de la enseñanza y el maestro el encargado de dar una base sólida de conocimientos a sus alumnos para que se incorporaran dignamente a la sociedad, ahora lo importante es el profesor orientador,acompañante del alumno en el descubrimiento del saber que le permita construir su pensamiento. Es la vuelta del EMILIO de Rousseau que se permitió tener varios hijos abandonados con varias mujeres y sólo en lecho de muerte se arrepintió de ello.El nuevo maestro no debe alegrarse de los progresos de sus alumnos a nivel intelectual sino que el exito es el uso de metodologías lúdicas que permitan al alumno aprender jugando. El aula es un patio de esparcimiento que de seguir así se convertirá en un lugar al que el maestro tendrá que entrar armado. Hoy se ha sabido que en este año hay más de 1800 denuncias de agresiones de maestros en las aulas.Si el sitema nos ha llevado a la indigencia cultural y ética de nuestra juventud pasando al nivel de Turquia en calidad educativa, los gurus políticos echan mano de la falta de medios, la falta de dinero etc, y si se les acorrala dialecticamente, entonces los culpables son los inadaptados maestros que ellos mismos han formamado en sus universidades. Menos mal que los maestros no viven tantos años como Mathusalen pues si así fuera la culpa sería del franquismo.

Sigamos por ese camino y luego no nos extrañemos de que seamos cada vez una sociedad más violenta.

Emilieta -

Lo de jurar por tus muertos, te ha quedado genial. Al menos Rosario pudo verte. Coincimimos en un centro comercial, me comentó que en unos días te vería, en Madrid.
En mis tiempos no se hacía botellón y nos reíamos mogollón.
El jardinero que me encuentro todos los días cuidando de su parcela de trabajo, está hasta las mismísimas...de soportar que una "manada" de estudiantes, por no andar un metro mas, crucen cada día por el cesped. Han llegado a hacer una senda, donde difícilmente podrán crecer los tulipanes.

Rosa María -

Es verdad que la juventud está perdiendo muchos valores que a nosotros nos inculcaron pero no con todos ocurre así; al menos, yo intento que mis hijos vean ejemplo y tengan el máximo respeto a todo el mundo.
Aún recuerdo hace doce años, cuando venía del médico de la última revisión de mi embarazo y monté en el bus camino del trabajo. Tenía una barriga descomunal (rompí aguas esa misma tarde en el momento de entrar a trabajar) y, pese a que me encontraba fenomenal, busqué asiento. No había ninguno y sólo veía jóvenes sentados disimulando mirando folios o cualquier papel que llevaban a mano; la única que quiso cederme su sitio fue una señora mayor, cosa, por supuesto, que no la dejé hacer pero se me quedó grabado el hecho de ver a esos jovencitos cansinos que hacían lo que mi madre jamás me hubiera dejado hacer y lo que yo no permito que hagan los míos. Cuestión de enseñanza, supongo.
En fín, siento, al menos, Miguel Ángel, que esos dos chicos no dieran el mejor de los ejemplos.

carlos fernando molina diaz-miguel -

Miguel Angel, llevas toda la razón.

Rosa Maria -

Bueno, la verdad es que no podemos juzgar el todo por la parte, pero como dice el refran "cuando el río suena...", y ultimamente en este pais hay demasiado ruido relacionado con la juventud. Pero he de decir que treintañeros, cuarentones, cincuentones, sesentones y hasta los más ancianitos del lugar, ejercen su despostismo cuando quieren hacer prevalecer sus derechos (los individuales) a costa de cualquier cosa o persona. A las pruebas me remito: en mi centro de salud es habitual el que este tipo de personas nos griten a los sanitarios cuando en plena hora punta (esto es la sala de espera del servicio urgencias llena de gente para atender su necesidad que para nada es una urgencia, doy fe de ello) nos ven salir a la carrera con los maletines de medicación, el ambú, el desfibrilador... para ir a atender una urgencia vital.Lo más bonico que pueden decir es " y ahora se van, pues si que...curame y ahorate vas que llevo mucho rato esperando y no puedo echar aqui la mañana".Lo más que pueden llegar en mi centro para ser atendidos en la demanda es 30 minutos. Ya ves, el otro que se muera, pero primero yo , mis derechos y preferencia por estar aqui antes. NO EXISTE EL SENTIDO COMÚN.Y no es cuestión de edad es cuestión de valores, de lo que prima realmente y por desgracia ,en nuestra sociedad ,lo que prima es el propio EGO.

Miguel Ángel -

Pues no coincidimos en los gustos, Cristina, porque yo lo que prefiero es a un grupo de viejos haciendo botellón.

cristina -

Pues yo prefiero mil veces a un grupo de jóvenes haciendo botellón que a un grupo de viejos oyendo la COPE. Los primeros, por lo menos, no hacen daño a nadie .
¿Y esta publicidad? Puedes eliminarla si quieres